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La Inteligencia
Competitiva.
Abstract:
La Inteligencia
Competitiva (IC) es una de las disciplinas
emergentes que está concitando un interés creciente
en el campo de la dirección estratégica. La Sociedad
de Profesionales de Inteligencia Competitiva (SCIP)
en Estados Unidos la define como un proceso ético y
sistemático de recolección de información, análisis
y diseminación pertinente, precisa, específica,
oportuna, predecible y activa, acerca del ambiente
de negocios, de los competidores y de la propia
organización. Esta disciplina es el resultado de la
integración de algunas áreas del conocimiento. Al
ser un campo de investigación reciente son escasos
los trabajos que explican sus fundamentos teóricos,
a pesar de que las áreas de aplicación actuales han
sido múltiples. Por tal razón, el propósito de este
“paper” es desarrollar un análisis de lo que sería
un marco teórico a partir de la revisión de
literatura existente del tema y proponer un modelo
para contrastar la relación entre el uso de la IC y
el desempeño empresarial.
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La inteligencia
competitiva, en su versión organizada y
metodológica, surge como necesidad en las
organizaciones cuando la empresa toma conciencia de
la importancia del enfoque de dirección estratégica,
es decir, del enfoque de capacidades y recursos, que
permite un mejor nivel competitivo, basado en la
adaptación al cambio. El desarrollo de una cultura
innovadora, la creación de estructuras flexibles, el
maneja de anticipación y respuesta.
De esta forma, la IC
pasa a convertirse en un módulo básico dentro del
proceso de formulación y mantenimiento de la
estrategia, entendida ésta última como un
comportamiento más que como un documento. El
análisis externo que se plantea como fase común en
el planeamiento estratégico pasa por la
consideración de diferentes tipos de información
para obtener los datos necesarios con el fin de
articular el plan más adecuado para la organización.
Se plantea la
necesidad de evaluar la relevancia de la aplicación
de la inteligencia competitiva en las empresas del
siglo XXI, para los distintos tamaños y para las
distintas actividades que éstas puedan llevar
adelante. Como reaccionar frente a los competidores,
como desarrollar productos dentro de un marco de
información adecuada e inteligente, los mercados
internacionales, etc.
Dentro de todos los
tipos de información, la relativa a los competidores
siempre ha sido un referente clave, dado que la
rivalidad existente en un sector, dentro de ese
ámbito del denominado entorno específico, es el
espacio más cercano e influyente en la realidad de
cada empresa.
Por este motivo,
cualquier organización, sea pequeña, mediana o
grande, tiene un referente competitivo al que
identificar y seguir de forma continua para analizar
sus movimientos y valorar posicionamientos propios y
ajenos.
En el caso de
pequeñas y mediadas empresas (PyMeS) la conocida
generalidad vinculada con la escasez de recursos
hace más evidente el valor de aquellos instrumentos
que disminuyan las opciones de error, o dicho de
otra forma, aumentan la posibilidad de éxito en la
toma de decisiones.
La inteligencia
competitiva forma parte de un proceso en el que se
combinan las herramientas vigilancia tecnológica y
gestión del conocimiento de manera que ambas
actividades permiten crear un sistema óptimo de toma
de decisiones en el entorno de la organización de
carácter estratégico para largos periodos o táctico
para acciones más inmediatas. Estas decisiones
pueden ser multidisciplinares y afectar a los
diferentes departamentos de la organización y en
nuestro caso observaremos de modo especial aquellas
que sean aplicables al desarrollo de producto
evidenciando la relación de estas herramientas y del
diseño para la obtención de innovación de producto.
En el gráfico 1 detallamos que en el gran ámbito de
la innovación coexisten herramientas de gestión
organizacional con las de desarrollo de modo que los
resultados de las primeras favorecen el éxito de las
segundas.
La importancia de IC
en la empresa
El ciclo de la
inteligencia competitiva se basa en la detección de
unas necesidades de información que han de ser
planificadas, es decir, definidas, estructuradas y
ubicadas en el tiempo para que se pueda jerarquizar
la búsqueda y selección de la información relevante,
para evitar la redundancia y el análisis de
información no pertinente. La organización se dirige
al entorno para localizar, mediante buscadores,
aquellos datos que le puedan ser útiles por la
calidad de la información que aglutinan. Hoy en día,
las herramientas y motores de búsqueda disponibles
resultan ciertamente eficientes, los sistemas y
plataformas tecnológicas identifican y capturan las
informaciones más significativas.
Una vez que la
información está organizada y clasificada, realizado
el análisis se elaborarán unos informes de acuerdo
con las necesidades expresadas previamente y se
intentará agregar valor a las informaciones externas
incorporando conocimientos que poseen personas
pertenecientes a la empresa, se procede a la
distribución a los responsables de la toma de
decisiones quienes harán uso de esta información en
el momento más adecuado, generando y detectando
nuevas necesidades de información. Esta tarea
posibilitará la creación de un conocimiento bajo
control de la organización que la misma difundirá
internamente con el propósito de dar nacimiento a
una innovación.
A lo largo de todo el
proceso se requiere que se desarrolle un proceso de
retroalimentación y de dialogo de manera que a
medida que se va pasando de una fase a otra se
perfilan las necesidades y se refinan las búsquedas.
El ciclo se estructura en fases consecutivas que se
retroalimentan, este hecho nos indica el carácter de
sistema continuo que aporta el beneficio de un
trabajo incremental y no de aportaciones puntuales,
estas aportaciones han sido un factor característico
en la empresas y organizaciones y se refleja en la
política de desarrollo de productos, por seguimiento
de un líder, agotamiento de un producto, necesidad
de sustitución, etc. y no por una estrategia clara y
planificada de la evolución continua de los
productos y su desarrollo de líneas o gamas, que en
el caso más optimista sería la investigación de
nuevas oportunidades de mercado e introducción de
productos diferenciados generados en su fase inicial
por la detección de nuevas necesidades gracias al
sistema de vigilancia y de inteligencia.
En las fases de
análisis de la información del entorno y de la
propia organización se llegan a generar nuevas ideas
de producto que deben ser evaluadas, esta
información ya analizada puede servir para la toma
de decisiones estratégicas enfocadas a la mejora de
la propia organización o a la revisión de la cartera
de productos que se convertirán en ideas y
propuestas. Hay casos en que las fases de análisis
no requieren de una toma de decisiones y los propios
resultados del análisis es decir las conclusiones
del trabajo se pasan directamente a las fase de
viabilidad o son conclusiones para el diseño
conceptual en el que sea define y perfila el nuevo
producto.
Una vez que hay una
propuesta de diseño se estudia la viabilidad y se
desarrolla una fase de información y documentación
que en ocasiones es realizada por quien realiza el
diseño y en otras por el equipo de IC. Por otra
parte se observa que en la fase de desarrollo se
generan necesidades de información en todas y cada
una de las etapas desde el diseño conceptual al
lanzamiento, las necesidades de cada etapa son
diferentes y pueden llegara a ser muy concretas, por
ejemplo en las fases de conceptualización es posible
que sea necesario hacer búsquedas de registros de
patentes y en fases producción o diseño de detalle
la búsqueda se basará en la obtención de utillajes,
piezas comerciales, proveedores, etc. Las
organizaciones empresariales establecen acciones de
creación de conocimiento para transformarlo en
oportunidades de desarrollo de nuevos productos,
estas acciones integran los sistemas de IC y la
gestión del conocimiento de modo que se desarrollan
nuevas ideas o formas de saber que provocan un mejor
entendimiento y desemboquen en innovaciones. En
consecuencia, la creación y difusión de conocimiento
se justificará en la medida en la que se obtenga
innovaciones apreciadas por el mercado.
Este planteamiento
nos muestra que el proceso de creación y gestión de
conocimiento bebe de las fuentes de la inteligencia
competitiva y que esta, a su vez, se apoya en la
vigilancia. Para que el proceso de creación de
conocimiento se desarrolle adecuadamente, la
organización debe evitar las definiciones de
conocimiento inconsistentes y que no aporten valor
al producto. Los responsables de los análisis deben
evitar cometer errores o tener visiones incompletas
acerca de un sector o competencia, además los
investigadores tienen tendencia a complicar las
justificaciones de aspectos y actividades que pueden
ser examinados de forma mucho más simple por parte
de los diseñadores, esto se traduce en dificultad en
aplicar conocimiento.
El trabajo en grupo
permite evitar visiones personales y particulares
que en ocasiones impiden que el nuevo conocimiento
sea aplicado de manera eficaz, también se debe
evitar descartar u omitir informaciones por falta de
estrategia o definición previa, por no saber indicar
la dirección a seguir por la organización.
El proceso de
creación de conocimiento parte del conocimiento
inicial existente en la organización que se
enriquece con la gestión de información obtenida
gracias a la inteligencia competitiva, valiéndose de
la vigilancia, como un captador que localiza fuera
de la empresa todas aquellas informaciones
susceptibles de ser explotadas por la organización.
La base de conocimiento de la organización se
compone del conocimiento o experiencia acumulada por
las personas que la componen y es de carácter
implícito, sin embargo la información o conocimiento
obtenido por la vigilancia en el exterior es
explícito ya que circulan por el entorno tal y como
son.
El diseño es una
herramienta de innovación para la mejora de la
competitividad y productividad de las empresas, es
especialmente importante en los actuales mercados
globalizados, donde la competencia por precio ha
dejado de ser una opción. La internacionalización de
mercados obliga a las organizaciones y empresas a
buscar el acceso a toda una serie de mercados
exteriores, para el logro de este objetivo las
empresas que pretenden exportar buscan información
sobre los nuevos mercados y los competidores que en
ellos operan. La información es una de las más
valiosas herramientas del exportador, pero es
necesario gestionarla de manera adecuada y correcta.
El diseño ayuda a diferenciarse de los competidores,
a adaptar los productos a las necesidades
particulares de los consumidores de un determinado
mercado, y a desarrollar y difundir una adecuada
imagen de marca.
Se trabaja de manera
habitual por impulsos y no con un proceso
sistematizado de manera que los esfuerzos son
puntuales y casi siempre muy costosos por no existir
conocimiento tácito del modo de operar, la actividad
exportadora es informal e intermitente. La falta
planificación en el tratamiento de la información
puede hacer imposible la anticipación de
acontecimientos decisivos para el mantenimiento o
aumento de su ventaja competitiva en los mercados
internacionales. Sin embargo cada vez más
exportadores, generalmente empresas con productos
innovadores o de alta tecnología, utilizan procesos
sistemáticos que pueden ser considerados como
Inteligencia Competitiva.
Conclusión:
En la actualidad las
empresas están presionadas continuamente por las
reacciones del mercado y la innovación de sus
competidores, esto obliga a las empresas a
mantenerse continuamente actualizadas. Cada rubro o
actividad está más o menos condicionada a generar IC,
dependiendo de las barreras de entrada o los
competidores.
Sin duda que las
empresas que participan en la mayoría de los
mercados están prácticamente obligadas a
desarrollarse en IC para mantener su ritmo dentro
del mercado en el que participan. El costo de
desarrollar un producto fuera de la moda, que
aparezca compitiendo contra un producto más moderno,
o mejor adaptado a las necesidades actuales, es tan
alto en cuestiones monetarias como en pérdidas de
valor de la empresa y marca.
Es interesante la
inclusión en este análisis del concepto de
globalización, que obliga más aún a las empresas a
“vivir al día”, con un margen de error muy pequeño,
y la necesidad de una reacción rápida ante cualquier
imprevisto. La información correcta, pertinente y
oportuna, funciona como una base para la toma de
decisiones. Podría pensarse en la metáfora de la
dirección hidráulica de los automóviles, que nos
permite cambiar el rumbo de éstos con menos
dificultad.
La IC es una
herramienta esencial para la conducción de una
empresa en los tiempos que corren.
Autores: Francisco
Rodriguez y Pit, Tomás Butler. USAL
Bibliografía:
“Conclusiones:
Mejores prácticas de Inteligencia competitiva en
empresas españolas”. PUZZLE revista hispana de
inteligencia competitiva, febrero 2005.
“La aplicación de
Inteligencia a la competitividad, un camino
esperanzador para las empresas españolas”. PUZZLE
revista hispana de inteligencia competitiva,
diciembre 2004.
“Sobre la
inteligencia competitiva”
http://www.wikilearning.com/monografia/una_vision_general_de_la_inteligencia_competitiva-sobre_la_inteligencia_competitiva/11855-1
“¿Qué es la
inteligencia competitiva?” http://www.madrimasd.org/informacionidi/agenda/Inteligencia-competitiva/documentos/Pere_Escorsa.pdf
“La inteligencia
competitiva, a debate.” http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=32395&origen=notiweb
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